Ten piedad de nosotros Miles Christi

Le vinieron al encuentro diez leprosos y decían: “Jesús, ten piedad de nosotros”. Viéndoles les dijo: “Id y mostraos a los sacerdotes”.(Lc 17, 11 s.)

La siguiente meditación es proporcionada por Miles Christi:

  1. Ni la lepra se resiste a la voz de Cristo. No hay nada que impida el encuentro con Cristo, si no es el quererse encerrar en sí mismo. Los leprosos reconocen su mal y se presentan al Señor pidiendo curación. Todos los milagros que hizo Cristo tienen significado de salvación: Jesús nos salva de nuestros
    pecados y miserias por grandes que sean. El rezar con humildad (reconociendo lo que somos) y con confianza (reconociendo la bondad de Cristo) es la clave para encontrar al Señor.
    ¿Cuánta humildad y confianza hay en mi oración?
     
  2. Las respuestas de Jesús no son como nos gustan a nosotros, sino como nos convienen. Jesús quiere que lo encontremos en los demás: el superior que nos manda o aconseja, el prójimo que necesita de nosotros, mi grupo de amigos. . . Se encuentra Cristo en quienes representan o son la Iglesia. Este es también el caso de la confesión y de la dirección espiritual.
    ¿Acudo seguido a la Confesión y cuando necesito a la dirección espiritual con un sacerdote?