¿Querés en verdad rezar? ¿Dedicás tiempo diario para hablar con Cristo?

  1. Sin apetito, no aprovecha ningún alimento. Y es difícil hablar de oración a quien no tiene ganas de rezar. Primero se han de despertar estas Los apóstoles, al fin, cayeron en la cuenta de que necesitaban rezar, y pidieron al Señor que les enseñara. Si tienes ganas de aprender a hablar con Cristo, será fácil el aprendizaje. Se deben pedir estas ganas. Quien pide, alcanza. Si supieras decir lo que dijeron los apóstoles. . .

¿Querés en verdad rezar? ¿Dedicás tiempo diario para hablar con Cristo?