No tienen vino

Estaba allí (en las bodas de Caná) la madre de Jesús. Fue invitado también Jesús. . . No tenían vino, porque se había acabado. Dijo la madre de Jesús a éste: “No tienen vino”.(Jn 2, 1 s.)

La siguiente meditación es proporcionada por Miles Christi:

  1. Cuando se ama a la Virgen María se ama más intensamente a Cristo. Invitando a ella no puede faltar el Señor. Cristo vino a este mundo a través de María santísima. La eligió como madre, y quiso quedarse en su seno por nueve meses. Nadie fue jamás más cercano a Cristo que la Virgen. Ella quiere enseñarnos a hablar con Él, si le dejamos. . .
    ¿Tengo una verdadera devoción a la Virgen? ¿Es mi oración a María confiada y llena de amor filial. . . ?
     
  2. María santísima es modelo de oración. Ella se fija en las necesidades del prójimo. Quien ama al prójimo y se preocupa por él, encuentra fácilmente la intimidad con Cristo. Y la oración de María es confiada y humilde. Expone el problema y confía en Jesús. Él nos ama más que nosotros mismos. Sabe lo que tenemos y quiere solucionar todo. María, con su oración, anticipa la hora del Señor, cooperando a nuestra salvación.
    ¿Se parece mi oración a la de mi Madre celestial. . . ?