No soy digno

“Señor, mi siervo yace en casa paralítico. . . ” Él le dijo: “Yo iré y le curaré”. Respondió el centurión: “Señor, no soy digno”. Jesús se maravilló y dijo: “En nadie de Israel he encontrado tanta fe”.      (Mt 8, 6 s.)

La siguiente meditación es proporcionada por Miles Christi:

  1. Exponer con confianza todos nuestros problemas al Señor, es una oración fácil y excelente. Pero los problemas del prójimo también son nuestros, puesto que somos todos la gran familia de Dios. Al Señor le satisface nuestra oración cuando es humilde. No merecemos nada, no somos dignos de presentarnos ante el Señor, puesto que hemos pecado; pero nos podemos acercar al Señor como el hijo pródigo ante su

¿Rezo por los problemas de los otros y soy humilde en la oración. . . ?

 

  1. De acuerdo que hay muchas personas que no frecuentan tanto la iglesia y, no obstante, tienen más fe y caridad. La tendrían más, de frecuentar más. Hasta puede haber paganos que estén más cerca de Dios que muchos cristianos que no

Los sacramentos, los actos piadosos, aprovechan más a los que abren el corazón a Dios. Con la vasija tapada no se recoge agua. Un cristiano que cumple bien, tiene más fe y caridad que un pagano que no conoce a Cristo; pero las cosas cambian cuando el corazón está cerrado al amor.

En mi oración ¿estoy dispuesto a todo lo que Dios me pide?. . .