Meditaciones de Cuaresma – Día 7

Por Miles Christi

Martes 1ª. Sem. Cuaresma

Día 7   –   Meditación del 23 de Febrero

Se comienza con la Oración para iniciar la meditación, en el librito de Oraciones de Miles Christi #27.

  1. Hoy la Oración Colecta describe un programa cuaresmal armonioso: “concede que mientras afligimos nuestro cuerpo con la penitencia, nuestro espíritu se vea iluminado por el deseo de estar cerca de ti”. Implica que:
  2. a) Tanto mi espíritu como mi cuerpo, ambos al unísono deben estar trabajando en esta Cuaresma. ¿Me limito a una Cuaresma de oraciones?
  3. b) ¿Incluyo cada día algún sacrificio corporal? Dios inspira. Escuchemos. Ya limitar TV, redes, etc. sería excelente privación inicial, ¿no?
  4. Llevo en mi cuerpo las cicatrices que he sufrido por pertenecer a Jesús” (Ga 6,17). Así como Cristo no llegó al estado de cuerpo glorificado sin haber previamente logrado ser cuerpo crucificado, es ley espiritual que no se alcanza verdadera felicidad humana sin alguna cruz. Tengamos la fortaleza, como la Reina de los Mártires, de ser hombres mortificados. No hay otra vía.
  5. San Ambrosio traduce el espíritu de Isaías (c.58): “Para ayunar de modo que agrade a Dios, es preciso ser comprensivos con los propios, cariñosos con los extraños, caritativos con los pobres, levantarse temprano para ir a la iglesia, dar gracias a Dios y pedirle perdón de las culpas, implorar su Misericordia por los pecados pasados, y protección en adelante”
  6. Reflejo de su santidad, San Juan de la Cruz nos invita a:

Procure siempre inclinarse:

        no a lo más fácil, sino a lo más dificultoso;

        no a lo más sabroso, sino a lo más desabrido;

        no a lo más gustoso, sino antes a lo que da menos gusto;

        no a lo que es descanso, sino a lo trabajoso;

        no a lo que es consuelo, sino antes al desconsuelo;

        no a lo más, sino a lo menos;

        no a lo más alto y precioso, sino a lo más bajo y despreciado;

        no a lo que es querer algo, sino a no querer nada;

        no a andar buscando lo mejor de las cosas temporales, sino lo peor, y desear entrar en toda desnudez y vacío y pobreza por Cristo de todo cuanto hay en el mundo”. 

  1. Se trata de pedir a Dios llegar a estas alturas. Para ello la oración es el camino y hoy Jesús nos enseña el Padrenuestro. Que sea oración conocida no implica que no haya en ella siempre algo nuevo a descubrir.
  2. Aprendamos a amar lo celestial. Y por lo celestial renunciar en el apego a todo lo material.

Se cierra con la Oración para terminar la meditación, en el librito de Oraciones de Miles Christi # 28.

¡?Gracias Miles Christi por esta meditación!