Meditaciones de Cuaresma – Día 39

Por Miles Christi

Sábado  de  la  5ª semana  de  Cuaresma

Día 39   –   Meditación del 27 de Marzo

Se comienza con la Oración para iniciar la meditación, en el librito de Oraciones de Miles Christi #27.

  1. Estamos en el último día de la Cuaresma anterior a días cuaresmales combinados con la Semana Santa. ¡Aprovechemos este día bien preparatorio para la Semana Santa! Preparemos bien estos días tan ricos en gracias.
  2. Ya “llega la hora” (Jn 32), la del acto de amor más grande del hombre más grande que haya existido sobre la tierra. ¡Honor y gloria a ti, Señor Jesús!
  3. Para este día especial se nos presenta una lectura del Antiguo Testamento muy densa en teología bíblica: Ezequiel Trata sobre la restauración de Israel pero en última instancia sobre los frutos de la Resurrección de Cristo, ¡que son más que muchos!

(a) “Voy a recoger de las naciones a donde emigraron, a todos los israelitas; de todas partes los congregaré para llevarlos a su tierra” (v. 21). Los dones de la Pascua se extienden a todos: a quienes esperaban en el Seno de Abraham, a quienes vivían con Cristo, como María, a quienes –como nosotros- vivimos a muchos siglos de Él. Estamos llamados al Cielo.

(b) “habrá un solo rey” (v.22). ¡Ya sabemos quién ha de ser!

(c) “yo los salvaré de las infidelidades que cometieron y los purificaré” (v.24). ¿Qué verdadera purificación puede haber sino la de Cristo muerto y resucitado? Sólo Él verdaderamente purifica. Su sangre purifica.

  1. En el Evangelio queda marcada la resurrección de Lázaro como evento que perjudica la vida de Jesús y desencadena la Pasión. Lo cual lleva a reflexionar cómo Jesús pone primero el bien del prójimo que su propio bien: para Él la vida de Lázaro valía más que las complicaciones que Él debía sufrir por ello. Jesús vive lo que predica: el amor al prójimo.
  2. Lázaro seguía dando muestras de ser un milagro viviente de Jesús. Por lo que también a él querían matar los sumos sacerdotes y los fariseos. Ya no había límite a su insaciable deseo de mantenerse en el poder. Para ellos el fin justifica los medios.
  3. Ya la presión era tal contra Jesús que tuvo que optar por irse a la ciudad de Efraín y quedarse allí con sus discípulos. Notemos la prudencia de Jesús. A veces hay que aprender a retirarse. Recordemos ante tentaciones contra la fe o la lujuria la actitud debe ser: retirarse.

Pensamiento Josefino, 27.  Así como Jesús, José sabía retirarse constantemente, y es una virtud bien suya el no querer ser protagonista, y el encarnar las Letanías de la Humildad. Cuánto para aprender de él en esto. Nos gusta ser el centro. Recemos dichas Letanías en clave josefina.

Se cierra con la Oración para terminar la meditación, en el librito de Oraciones de Miles Christi # 28.

Gracias Miles Christi!