Meditaciones de Cuaresma – Día 36

Por Miles Christi

Miércoles  de  la  5ª semana  de  Cuaresma

Día 36   –   Meditación del 24 de Marzo

Se comienza con la Oración para iniciar la meditación, en el librito de Oraciones de Miles Christi #27.

  1. La Semana Santa ya se nos viene encima y vale la pena considerar algo que en sí es obvio pero al leer los periódicos no se ve mucho. Se llama Semana Mayor porque es la Mayor del calendario litúrgico y Santa porque está separada del resto. En efecto, lo santo es lo separado de lo profano, por ser singular, divino.

Así debiera ser para todo católico: una Semana Santa, o sea, dedicada para las cosas de Dios: no es una semana diseñada para enfatizar valores familiares, culturales, para adelantar tareas o estudios. No. Es la Semana Santa. Y si nos preparamos durante cuarenta días fue justamente para que efectivamente sea una Semana religiosa, espiritual, entregada, católica. Entonces:

¿Cómo haré bien santa la “Semana Mayor”?

  1. La Oración Colecta contiene una aguda expresión: “nos infundes el deseo de servirte con amor”. Como maestro interior, Dios sabe inspirar en nuestro interior lo más divino de todo: el deseo de entregarnos a Él, ¡y por amor!
  2. La fidelidad al verdadero Dios, Yahvéh, queda manifiesta en Sedrak, Mesak y Abednegó (Dn 3). A éstos no les cuesta ir a un horno con intensísimo fuego. Desean ser fieles, aunque implique a ellos desprecio y muerte. ¿Ante quién queremos quedar bien nosotros, ante los Nabucodonosor del siglo XXI o ante el Padre de Jesucristo?
  3. Jesús también supo preferir la muerte al “que dirán”. Siendo Dios prefirió dar su sangre por mí por amor. ¿Y yo qué prefiero hacer por Él?
  4. Conoceréis la verdad y la verdad os hará libres” (Jn 8,32). Frase de altísimo contenido filosófico nos regala hoy Jesús. Sólo conociendo y viviendo la Verdad llegaremos a la ¡Memoricemos y meditemos!

Porque siguiendo las máximas del mundo, en definitiva, viviremos la esclavitud. El pecado esclaviza. Lo increíble es que lo sigamos eligiendo…

  1. Con parresía Cristo a los judíos les echa en cara: “Si Dios fuera su Padre me amarían a mí” (Jn 8,42). Jesús se iguala al Padre. El verdadero judaísmo debe desembocar en En la vida todo se reduce a ¡amar a Jesús!

Pensamiento Josefino, 24. José es –siguiendo la enseñanza de hoy de Jesús– genuino hijo de Abraham y como tal reconoce en Jesús la plenitud de la Verdad. En todas sus lecturas del Antiguo Testamento, José descubría la presencia de la Verdad Divina de su hijo adoptivo. Que José nos digne dar esta sublime clase de teología, de saber encontrar la luz de la Verdad en cada pasaje bíblico.

Se cierra con la Oración para terminar la meditación, en el librito de Oraciones de Miles Christi # 28.

gracias Miles Christi