Meditaciones de Cuaresma – Día 17

Por Miles Christi

Viernes  de  la  2ª semana de Cuaresma

Día 17   –   Meditación del 5 de Marzo

Se comienza con la Oración para iniciar la meditación, en el librito de Oraciones de Miles Christi #27.

  1. Jacob amaba a José más que a todos sus demás hijos” (Gn 37,3). Jacob nos debería representar a todos nosotros. Para gloria de Dios, un verdadero ejército de santos puebla el Cielo. Pero San José, Esposo de María, debe ser para nosotros un santo especial, debe ser el primero entre todos –sin contar a Santa María–. ¿Es efectivamente para mí el primero de entre los santos? ¿Es mi santo predilecto? Ya su nombre, ¿evoca en mí un afecto particular?
  2. José del Antiguo Testamento es figura de Jesucristo. Es odiado, es vendido, y por pocas monedas de plata. Cada vez que pecamos vendemos a Cristo. ¡Pobre negocio!
  3. Ni en esa circunstancia José dejó de amar a sus hermanos. Los santos son así. Devuelven bien al mal.
  4. Egipto es a donde los mercaderes llevan a José. Egipto será también a donde el ángel llevará al Glorioso Patriarca. Egipto, tierra predilecta de “los Joseses” es figura de la Cuaresma. Mi Cuaresma es un ir a Egipto, ojalá como los Joseses, para salir de allí fuertes y devotos.
  5. El Salmo 105(104) recuerda al José, hijo de Jacob, y lo presenta como alguien que prueba que dice la verdad. Tanta verdad dirá que será tan premiado por el Faraón.
  6. Acostumbrémonos a predicar la verdad, cueste lo que cueste. Es un gran servicio al prójimo proclamar la verdad. “La mayor bondad que uno puede prestar a cualquier hombre consiste en llevarlo del error a la verdad” (Santo Tomás de Aquino). Es una de las Obras de Misericordia espirituales, que, por cierto, es digna de practicar en un mundo tan ofuscado por el error.
  7. El mismo Salmo afirma que “el Rey lo nombró administrador de su casa y Señor de todas sus posesiones” (v.21). La liturgia aplica este versículo al Señor San José, elegido por Dios para ser administrador de la Sagrada Familia. Digno título, ejercido tan santamente. San José merece esa gloria de ser Cabeza de la Sagrada Familia. A él ¿le encomendamos con frecuencia nuestra familia?
  8. “… y Señor de todas sus posesiones”. Este título es aún mayor. Las posesiones, los tesoros más grandes que la Trinidad quiso tener en la tierra se llaman Jesús y María. Bueno, sobre éstos ejerció autoridad, durante largos años, el Glorioso Patriarca. Así, ¿cómo no vamos a amar de modo particular a quien Dios puso en la tierra por encima de su Hijo Unigénito y de su Theotokos (Madre de Dios)?

Pensamiento Josefino, 5. La atractiva historia del José del Antiguo Testamento puede leerse en clave del Esposo de María. San José tiene una atracción especial, ¿no será porque quienes son humildes gozan de especial atracción?

Se cierra con la Oración para terminar la meditación, en el librito de Oraciones de Miles Christi # 28.

Gracias Miles Christi!