Meditaciones de Cuaresma – Día 12

Por Miles Christi

Segundo Domingo de Cuaresma

Día 12   –   Meditación del 28 de Febrero

Se comienza con la Oración para iniciar la meditación, en el librito de Oraciones de Miles Christi #27.

  1. El Primer Domingo de Cuaresma la tradición litúrgica lo centra en las Tentaciones. Este, el Segundo, se centra en la Transfiguración. Hay una lógica. Demasiadas pruebas y rigores exigen un tiempo de sosiego y renovación de fuerzas. Así es la vida, momentos tensos y otros, de gozo en Dios.
  2. Hoy es el domingo para hacer una tienda con Pedro y disfrutar de la visión que tiene junto a Santiago y Juan. ¡Qué entusiasmado estaba Pedro! Lo que habrá visto.
  3. Imaginemos cómo Pedro nos invita a mirar la gloria del Señor transfigurado, nos hace un lugar en su deseada No podríamos describir lo que vio. Pensar que ahora a la diestra del Padre se encuentra con el mismo fulgor.
  4. Vemos cómo vale la pena entregarse a la causa de Cristo. Causas humanas, políticas, deportivas, artísticas entusiasman a muchos jóvenes que dan todas sus fuerzas, y no pocas veces quedan defraudados. En cambio, sequela Christi–seguir a Cristo lleva siempre las de ganar: es el Rey transfigurado que ya triunfa en el Cielo. ¡Viva Cristo Rey!
  5. “Y mientras los viejos del cuerpo y del alma tiemblan y se azoran delante de todos los riesgos y se entregan a la parálisis, a la inercia y a la indecisión de los que a nada saben atreverse, ellos —los mártires y los santos— llenan sus ánforas en la corriente de la osadía eterna y marchan tranquilos en presencia del inmenso riesgo de ser mártires y de ser santos” (Beato Anacleto González, mártir cristero).
  6. Subamos hoy al Monte Tabor y bajemos. Disfrutemos esa revelación de grandeza de Cristo que da fuerzas para seguir fidelísimos en nuestra Cuaresma.
  7. ¿Y por qué María no fue invitada? ¿Será que es la Mater Dolorosa que le toca acompañar en el dolor? Cada uno es libre de ofrecer una respuesta. Lo cierto es que no estaba en el Tabor, y no se quiso quitar ni un segundo de Calvario.
  8. Maestro, ¡qué a gusto estamos aquí!” (Mc 9, 5). Parece que Pedro se entusiasmó demasiado… y Jesús le cortó la transfiguración. A veces somos imprudentes y pedimos demasiado Cielo a Dios en la tierra. Nos entusiasmamos con consuelos y nos olvidamos que aún vivimos en este “valle de lágrimas”. Cuidado.
  9. Y no sólo le cortó la visión, “Jesús les mandó que no contaran a nadie” (Mc 9,9), es decir, les pidió prudencia, cuidado, silencio. ¡Cuánto nos cuesta a veces callar lo que Dios nos pide! En esto San José es Doctor. Sería interesante que algún día algún Papa lo declare: “Doctor del silencio”. Callemos lo que Dios quiere que así quede.
  10. ¡Mañana iniciamos el Mes de San José en el Año de San José!

Se cierra con la Oración para terminar la meditación, en el librito de Oraciones de Miles Christi # 28.

Gracias Miles Christi!