Meditaciones de Cuaresma – Día 1

Miércoles de Ceniza

Meditación del Día 17 de Febrero

Se comienza con la Oración para iniciar la meditación, en el librito de Oraciones #27.

  1. Iniciamos un tiempo litúrgico llamado “fuerte”, y el tiempo penitencial por excelencia. Determinemos en primer lugar contra qué vicio vamos a luchar en esta Cuaresma. Eso es lo Sin esto no hay verdadera Cuaresma, por más generosas privaciones que hagamos.
  2. Tiempo especial para ayuno. Jesús hace cuarenta días de ayuno completo. Lo esencial de este tiempo no está en “penitencias” que hagan que pierda el foco de lo que es mi genuina conversión. No obstante los sacrificios externos ayudan. ¿Qué haré durante toda la Cuaresma?
  3. El tiempo de la “milítiæ christiánæ”, es decir, del combate interior para purificar mi alma a fin de celebrar con dignidad la Vigilia Pascual. “Pelea el buen combate de la fe” (1Tm 6,12).
  4. “Señor, aparentas no ver los pecados de los hombres, para darles ocasión de arrepentirse” (Antífona de la Misa). Eso es Cuaresma: ocasión de mi cambio. ¿Quiero aprovechar estos cuarenta días?
  5. “Recuerda que eres polvo y al polvo volverás”. La consideración de la fragilidad humana debe motivar unas prácticas cuaresmales. Sí, ¿qué soy sino más que polvo? ¿Por qué no decido ya emprender esta via pæanitentiæ, esta vía de conversión en esta Cuaresma?
  6. La Cuaresma no se reduce a sacrificios especiales en los Viernes de Cuaresma. Es cada día. Cada día algún sacrificio, cada día revisar cómo voy luchando contra el vicio a mejorar.
  7. De la meditación de los sufrimientos de Jesús, por ejemplo, de su Cuaresma tan generosa en lo inhóspito de un desierto, en la privación de todo alimento, en su oración continua, sacaremos la mejor motivación para aprovechar el “sacramento cuaresmal”, es decir, en las gracias eficaces que Jesús me quiere regalar en estos Cuarenta Días.
  8. Mirar a Cristo, contemplar su Cuaresma, es la mejor manera de lograr ese “conocimiento interno de Jesús” (S. Ignacio) que hará provechoso este tiempo.
  9. Las lecturas de hoy enfatizan evitar prácticas cuaresmales meramente exteriores: que sólo Jesús sepa que quiero hacer por amor a Él en este tiempo de gracia.

Oración. Concédenos Señor, la gracia de comenzar con santos ayunos la carrera de la milicia cristiana: para que, al luchar contra los espíritus malignos, seamos protegidos con los auxilios de la continencia. Por Cristo Nuestro Señor. Amén.

Se cierra con la Oración para terminar la meditación, en el librito de Oraciones # 28.